martes, junio 13, 2006

Alerta 2006: informe sobre conflictos, derechos humanos y construcción de paz

“Alerta 2006: informe sobre conflictos, derechos humanos y construcción de paz” es un estudio que anualmente realiza la Unidad de Alerta de la Escola de Cultura de Paude la Universitat Autònoma de Barcelona, y que analiza el estado del mundo al finalizar el año a partir del estudio de varios indicadores. La Unidad de Alerta también edita quincenalmente un boletín con información sobre la actualidad internacional, “Semáforo”, que a su vez es analizada trimestralmente en la publicación “Barómetro”.1

En el presente informe “Alerta 2006” se han utilizado 29 indicadores, agrupados en nueve grandes apartados, a saber: conflictos armados, situaciones de tensión y disputas de alto riesgo, procesos de paz, rehabilitación posbélica acompañamiento internacional), crisis humanitarias, desarme, derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario, desarrollo, y dimensión de género en la construcción de paz. La descripción y el análisis de lo que ha ocurrido en el mundo a lo largo del año a través de estos indicadores, puede ayudarnos a conocer mejor los avances, los retrocesos y las dinámicas de diversa índole que afectan al conjunto de la humanidad. La mayoría de estos indicadores, una vez entrecruzados, pueden ayudar también a comprender las influencias de unos factores sobre otros. La comparación de estos datos con los de
años anteriores da al informe un carácter de alerta preventiva sobre algunas tendencias generales o sobre la situación de determinados países, lo que sin duda puede resultar útil, entre otras cosas, para el rediseño de las políticas exteriores, de cooperación al desarrollo, y de control de las transferencias de armas, así como para elaborar políticas concretas de prevención de conflictos armados, que permitan consolidar los procesos de paz y los contextos de rehabilitación posbélica.

Como podrá observarse en las conclusiones que figuran al final de este anuario, algunos datos cuantitativos relacionados con el número de conflictos armados, situaciones de tensión, procesos de paz o personas en fase de desmovilización, podrían dar una impresión de que el estado del mundo ha mejorado a lo largo del año. Un análisis cualitativo y detallado del conjunto de los indicadores, sin embargo, invita a una lectura menos optimista, o en todo caso más crítica, sobre algunas tendencias que se están consolidando en los últimos años, como las enormes dificultades para rehabilitar y resolver los factores estructurales de los países que en el reciente pasado han sufrido conflictos armados, la tremenda dimensión de crisis humanitarias como la que afecta a la región de Darfur (Sudán), el olvido de contextos en los que hay poblaciones en peli-
gro por no atenderse sus necesidades básicas, el aumento de los gastos militares a escala internacional, las amenazas sobre el sistema global de derechos humanos como resultado de la estrategia antiterrorista, los escasos avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, o la limitada atención hacia la dimensión de género en todo lo relativo a la construcción de paz. Demasiadas lagunas, en definitiva, sobre aspectos vitales que afectan al desarrollo y al porvenir de las personas, de las sociedades y de las futuras generaciones.

2005 ha sido probablemente uno de los años que, merced a la gravedad de las catástrofes de recientes fenómenos de la Naturaleza, ha permitido crear en países de todos los continentes una mayor conciencia de la fragilidad de los seres humanos, especialmente cuando no se respetan los ciclos naturales o se abusa de manera permanente sobre la escasez de algunos recursos naturales. Cada vez hay más referencias al fin de la era del petróleo o a la necesidad de un consumo responsable, para poner dos ejemplos de la creciente conciencia ecológica, pero estamos lejos todavía de lograr una conciencia más global que incluya múltiples aspectos económicos, políticos, culturales y sociales que, de una manera u otra afectan a toda la Humanidad o a gran parte de ella, en un proceso de asunción de responsabilidades sobre todo aquello que nos afecta, y sin que los avances en unos temas suponga la debilitación o el desprecio sobre otros igualmente vitales.

Vicenç Fisas
Director de la Escola de Cultura de Pau