domingo, julio 02, 2006

¿Voluntad social sumergida?

Evidencias de la decepción política.

El error de una actitud violenta, para manifestar una disconformidad social. El camino "fácil", desde el individualismo, para reivindicar un conjunto de disconformidades, de manera poco clara y menos efectiva para temas concretos.

Es necesario ser riguroso y claro a través de declaraciones expresas para cada exigencia social y política, creando un conjunto de carencias identificables para así, favorecer una respuesta de la administración, consecuente con cada problema.

Estoy hablando de un movimiento de reivindicación de derechos, pero también de obligaciones. Somos los ciudadanos los que disponemos de la obligación (y del privilegio) de cambiar las leyes y ajustar el sistema a las necesidades y voluntades del conjunto de la sociedad; ese es el verdadero significado de Democracia. Si pensamos en una democracia representativa, porque las juventudes están luchando por obtener una vivienda digna y unos salarios acordes y adaptados a cubrir ampliamente las necesidades de la sociedad. Pordríamos hablar del estado de las personas mayores, de nuestros padres. Pensionista o no pensionistas, pobres pero no ricos; ¿porque después de una vida de trabajo y de pagar impuestos, nuestros mayores sufren el abandono social y lo que es peor, el abandono médico por parte de su administración? Hasta donde vamos a llegar, mirando a otro lado.

Es importante el análisis y la crítica pero no olvidémos que después viene la exigencia. Si uno conoce su situación, puede valorarla y compararla y por tanto; exigir los cambios necesarios para perfeccionar la gestión y la voluntad de la ciudadanía.

Un aspecto de las sociedades que me inquieta es esa actitud individual, mimética, de no actuar según los principios morales y éticos; sino de cometer "acciones colectivas" que en el fondo uno considera que son equivocadas e inaceptables.
Más curiosas son las excusas "colectivas". Con colectivas quiero decir a esa inercia por la cual la gente accede a comportarse según cómo lo haga el que tenga delante. Se utiliza esa acción colectiva, esa excusa, para canalizar todos los problemas personales, carencias en los derechos de los ciudadanos e incluso las injusticias de la sociedades en la que vive, para de alguna manera, (la colectiva), reflejar una disconformidad y una sensación de decepción, decepción política frente a su gobierno. Y me pregunto, si uno sabe lo que le falta, conoce los derechos a los que no tiene acceso, porqué no se levanta la mano y se exige que se cumplan?

La actitud mimética, es casi un acto inconsciente, aunque voluntario si uno reserva en su interior un conocimiento. No está actuando según lo que piensa, según sus principios. En el fondo, esta actitud es la manera más "fácil" de comportarse; no pensar o pensar menos y por lo tanto no tener que inflinjir una manera de hacer, una responsabilidad a todo aquello que hacemos. Es ésta actitud mimética la culpable del estado de caos social.

Solamente se puede ejercer presión, hacer una declaración, desde el conocimiento.

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