jueves, febrero 16, 2006

Masivo repudio en Nueva York a las políticas del Presidente Bush

Jesse Jackson y Michael Moore, al frente de la marcha "para rescatar la dignidad de EU"
Familiares de víctimas del 11-S y de soldados muertos en Irak condenan la guerra; 150 detenidos
Internacional - 30/08/2004 | Jim Cason y David Brooks

Nueva York, 29 de agosto.
Cientos de miles inundaron hoy el centro de Manhattan y pusieron un cerco a la sede de la Convención Nacional Republicana al marchar durante cinco horas en una muestra masiva de repudio contra las políticas del gobierno de George W. Bush.

La marcha, detrás de una manta que decía "El mundo dice no a Bush", fue encabezada por el reverendo Jesse Jackson, Michael Moore y el actor Danny Glover junto con un arco iris de dirigentes sociales sindicales, ambientalistas, religiosos, artistas e inmigrantes. Los primeros contingentes fueron de los familiares de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, junto con familiares de militares muertos en Irak.

"Alto con el sacrificio de jóvenes aquí y en Irak", declaró Michael Moore al inicio de la marcha. "Nosotros somos la mayoría en este país, la mayoría nunca votó por Bush, la mayoría no quiere una guerra en Irak".

Los 50 mil delegados, funcionarios y periodistas que llegaron a Nueva York para celebrar los cuatro días de la Convención Nacional Republicana fueron objeto de una bienvenida con silbatazos, ira, tamborazos, títeres y un mar de mensajes en repudio a las políticas domesticas e internacionales del gobierno del hombre que este jueves se presentará ante sus fieles.

El reverendo Jackson declaró que este movimiento busca "rescatar la integridad de este país" y "proceder con la esperanza y no retroceder con temor". Demandó el retorno de las tropas de Irak y un compromiso para reconstruir a "un Irak que un año después está destruido... por lo que fue primero una ocupación y después una conquista".

Kelly Doherty, quien recientemente regresó de Irak donde fue una sargento de la policía militar y ahora fundadora de Veteranos de Irak contra la Guerra, comentó a los medios que "lo único que fuimos hacer es deshumanizar al pueblo de Irak. Enviamos a jóvenes a morir por una mentira. Tenemos que dejar de ser ocupantes y continuar con esta visión imperialística (sic)".

Terry Rockefeller, hermana de una víctima de los atentados del 11 de septiembre en las Torres Gemelas, declaró que en lugar de una respuesta legal y decente, Bush "optó por una guerra inmoral e ilegal, y ahora hay familias iraquíes que están en la pesadumbre igual que yo. Yo estoy marchando con otras familias del 11 de septiembre para declarar que nunca deseamos una guerra en nombre de nuestros queridos".

Fernando Suárez del Solar, mexicano y padre de un marine que murió en Irak, declaró: "yo pagué un alto precio, la vida de mi hijo. Bush miente y ¿quién muere? Mi hijo, y muchos jóvenes preciosos más, los de 972 familias aquí y miles más en Irak. Mi nieto ha perdido a su padre, ¿para qué?" Suárez, mexiquense que radica en California, ha lanzado una campaña llamada "Proyecto guerrero azteca" y ha cruzado por 45 estados del país para alertar a jóvenes contra las promesas de los reclutadores militares quienes abarcan la comunidad latina, comentó a La Jornada. "Los convierten en carne de cañón en guerras ilegales", acusa, acompañado por otro padre mexicano cuyo hijo también murió en Irak.

La marcha, organizada por la coalición United for peace & justice (Unidos por la paz y la justicia), contó con más de 200 mil participantes y según algunos cálculos hasta de 400 mil, subió por la Séptima Avenida, pasó frente a Madison Square Garden -sede de la Convención Republicana- cruzó la calle 34 para ocupar por completo a la Quinta Avenida y llegar a su destino por Broadway a Union Square -una trayectoria de aproximadamente 50 cuadras. El primer contingente llegó a la meta antes de que salieran los últimos del punto de partida, y así la marcha congeló el centro de la ciudad durante cinco horas.

Había contingentes de todo tipo: sindicalistas, estudiantes, veteranos militares, grupos de solidaridad con Palestina y otros países, coreanos, gays y lesbianas, activistas por la paz, religiosos, académicos, grupos feministas, ambientalistas, padres de familia contra la guerra, y hasta "Bibliotecarios contra la guerra" e "Historiadores contra la guerra", y los viejos de "Veteranos de la Brigada Abraham Lincoln", que lucharon contra el ex dictador Francisco Franco en la Guerra Civil de España. Pero enormes multitudes fueron sin afiliación en particular, y aquí había un mosaico de la sociedad, desde comerciantes y abogados a punks y anarquistas.

Varias figuras destacadas se sumaron a la marcha: la dramaturga Eve Ensler (autora de los Monólogos de la Vagina); los diputados federales Charles Rangel y Major Owens, y el legendario músico de folk Pete Seeger, poetas como la palestino-estadunidense Suheir Hammad y Sonia Sánchez, la cantante Bette Midler, y el secretario general del Consejo Nacional de Iglesias Bod Edgar.

Después de la marcha, miles procedieron al corazón del Parque Central para realizar un festival espontáneo justo donde se les negó un permiso para un mitin al concluir la marcha. Activistas cantaron y usaron sus cuerpos para formar un gigantesco signo de paz.

Mientras, otros grupos de manifestantes procedieron a la zona teatral de Broadway para ofrecer una "bienvenida" a los delegados republicanos que fueron invitados a varias obras de teatro esta noche. La policía arrestó algunos después de que detuvieron el tránsito en Times Square.

Después de semanas de que el gobierno había amenazado con que algunos manifestantes podrían detonar actos de violencia, la marcha y acciones de hoy fueron en gran medida pacíficas. La policía, que al parecer tiene un temor particular con las bicicletas, prohibió la circulación de éstas en una zona de 20 cuadras cerca de la sede de la convención.

En el día de protesta, unos 150 activistas fueron arrestados.

Fuente: La Jornada